martes, 4 de marzo de 2014

Por qué necesitamos una educación en sexualidad con perspectiva de género: El caso de las fotos íntimas.


En el año 2011 el Ministerio de Educación y Cultura suspendió el proceso que buscaba implementar la educación integral en sexualidad en el sistema educativo formal nacional. Una de las objeciones más fuertes de los grupos que se oponían a esta política era la supuesta “ideología de género.” En este análisis mi intención es, primero que nada, explicar qué es el género y en qué consiste la perspectiva de género (mal llamada ideología por dichos grupos) y por qué es importante que la incluyamos en la educación integral en sexualidad. Por último, ofrezco una reflexión de cuán importante es la educación con perspectiva de género para prevenir situaciones como la que ocurrió hace un par de semanas, en la que una joven se quitó la vida luego de que fotos íntimas suyas fueron hechas públicas.

La objeción de la ideología de género.


Una de las objeciones a la propuesta de educación integral en sexualidad del Marco Rector Pedagógico para la Educación Integral de la Sexualidad era la supuesta “ideología de género” [1] argumento que hasta fue repetido por la senadora Blanca Ovelar [2]. Es vergonzoso que Ovelar, repita como senadora algo que como educadora sabe que no es cierto. Ya en el año 2000 Blanca Ovelar participó del Foro Mundial sobre la Educación, donde representó a nuestro país como Vice-ministra de Educación [3]. En este Foro, Paraguay se comprometió a eliminar la discriminación y disparidades basadas en género [4], detalle que Ovelar quizás convenientemente olvida.

Queda demás aclarar que no hay ninguna mención de esta supuesta ideología de género en el Marco Rector, sí hay una mención de que la educación integral en sexualidad debe tener una perspectiva de género [5]. Es esta perspectiva de género la que molesta a los grupos que objetan a la educación integral en sexualidad [6].

Perspectiva de género.


Para poder mirar el mundo desde la perspectiva de género es importante que primero entendamos la diferencia entre sexo y género. Creo que una de las explicaciones más sencillas la ofrece el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer [7] y aquí está:

“El término "sexo" se refiere (...) a las diferencias biológicas entre el hombre y la mujer. El término "género" se refiere a las identidades, las funciones y los atributos construidos socialmente de la mujer y el hombre y al significado social y cultural que la sociedad atribuye a esas diferencias biológicas, lo que da lugar a relaciones jerárquicas entre hombres y mujeres y a la distribución de facultades y derechos en favor del hombre y en detrimento de la mujer”

Y aquí permitanme dar un ejemplo:
Situación 1:Una joven, tiene un novio pero tiene también una relación con otro muchacho. 
Situación 2:Un joven, tiene novia pero tiene también una relación con otra muchacha.

Y en Paraguay sabemos cuál es la reacción (en general) con respecto a esta situación. La joven de la primera situación será calificada de bandida y juzgada negativamente, y no faltarán personas que hasta justificarían al novio si la mata a golpes, total “ella se lo buscó.” El joven de la segunda situación en cambio es calificado de “hombre,” tener más de una mujer no sólo no atrae juicios negativos para él sino que lo hacen un héroe entre sus amigotes. Él es un winner.

Estas son construcciones de género. Cultural y socialmente aceptamos que unas reglas se aplican para las mujeres y otras para los varones, en muchos ámbitos no solamente en el ámbito sexual. Si un papá lleva a sus hijos al doctor, es un padre excepcional; una mujer hace lo mismo, está cumpliendo con su rol.

¿Cómo construimos el género? ¿Cómo construimos estos dobles estándares? Todos los días y con pequeñas prácticas. Como cuando al ver a un varoncito le decimos tiernamente: “¡Cuando seas grande vas a tener muchas novias!” o en la adolescencia cuando papá o mamá encuentra las pastillas anticonceptivas de la “niña” (tiene 16) y le castigan, pero al hombrecito (también de 16) le regalan una caja de condones.

Pero no hace falta que crean mis ejemplos, hay suficiente evidencia que en nuestro país estas ideas persisten. Por ejemplo, un informe sobre valores y actitudes de adolescentes en Atyra y Coronel Bogado realizado en el 2004 afirma:
La idea es que, si un varón tiene relaciones sexuales con varias mujeres, entonces está demostrada su masculinidad y su capacidad sexual. Es un “hombre deseable” [8]


Las construcciones de género también hacen que culpemos a las mujeres cuando son víctimas de violencia. Esto se puede verificar en la sección de comentarios de cualquier diario digital en Paraguay. Y como las construcciones son culturales, nuestros adolescentes tampoco están exentos:

Algunos varones pensaban que porque la chica tiene amigos y viste sexy es culpable del abuso si es que lo sufre [9]

Que la educación tenga perspectiva de género quiere decir que al educar, vamos a tener en cuenta estas construcciones sociales y culturales, y cómo afectan tanto a mujeres como a varones. Las consecuencias negativas de estas construcciones de género son visibles en el día a día: Como mujeres, si sufrimos violencia no nos creen o terminan culpándonos a nosotras. Si una mujer se embaraza, es su culpa porque no “se cuidó,” y el abandono de hijos e hijas es algo normal en Paraguay. La paternidad irresponsable es tan endémica que ya ni nos sorprende.

Una educación con perspectiva de género tiene en cuenta estas construcciones y busca educar para de-construirlas, para lograr una sociedad en que no se discrimine ni a mujeres ni a varones en base a estas percepciones e ideas.

Fotos íntimas y la educación integral en sexualidad.


Ayer salió a luz el caso de una joven de 15 años que se suicidó luego de que fotos íntimas suyas fueron distribuidas de celular en celular hasta que llegaron a su familia. Ella no aguantó el escarnio público, su madre incluso se descompensó al ver las fotos. Ella tenía sólo 15 años. [10]

Las construcciones de género tienen todo que ver con este caso. Pensemos por un momento si la foto de una chica y un chico teniendo intimidad* se hace pública ¿Cómo los juzgamos?

El chico probablemente sea considerado deseable, macho, winner. Quizás hasta sea felicitado por sus pares. Quizás, cada día al llegar al colegio llegue con aires de ganador, orgulloso de su hazaña. En su familia, no faltará el papá que le felicite “por probar su hombría.” En el peor de los casos lo regañan y le privan de algún beneficio por un tiempo.

La chica probablemente sea tachada de bandida, de puta, de fácil. Se murmura a sus espaldas. Si es Miss Expo hasta quizás intenten sacarle el título [11]. Además le culpamos por haberse dejado fotografiar. Pocos recordarán a la persona que está en la foto con ella, pero de ella nadie se olvida. En su familia puede que le comprendan, pero puede que no. Puede que sea culpada de traer vergüenza y deshonor al nombre familiar.

Lastimosamente, no es nuevo que jovencitas se quiten la vida luego de que sus fotos íntimas se hagan públicas. Sucedió en varios países y ahora sucede en Paraguay. Y tenemos una responsabilidad colectiva al respecto. Esta joven de 15 años se suicidó, porque no aguantó el escarnio, no aguantó la vergüenza. La forma en que juzgamos a las niñas, a las adolescentes y a las mujeres, las expectativas de pureza y virginidad que tenemos para ellas (y no para los varones) desencadena en sucesos como este. Y tenemos que hacernos responsables.

¿Qué tiene que ver la educación integral en sexualidad en esta ecuación? Si tan sólo hubiéramos cumplido con nuestros compromisos internacionales de proveer educación integral en sexualidad [12] quizás le pudiéramos haber dado herramientas a ella, para que supiera que existen riesgos al dejarse sacar fotos íntimas… Pero más que nada, con una educación integral en sexualidad con perspectiva de género hubiéramos podido educar a chicos y chicas, a esos chicos y chicas que compartieron sus fotos, que:

Está mal, que yo como novio difunda y comparta con mis amigotes las fotos que me saqué con mi novia en la intimidad si ella no está de acuerdo.
Está mal, que yo que recibo una foto íntima o un video la comparta con todo el mundo.
Mis acciones tienen consecuencias en las demás personas, y al difundir fotos íntimas ajenas puedo causar mucho daño emocional. Tanto daño emocional que puede llevar a una persona a sufrir depresión, e incluso llegar al punto de sacarse la vida.

Mirar las cosas con perspectiva de género nos hubiera hecho pensar, que quien debe ser juzgada no es la chica que está en la foto, sino las personas que violaron su confianza.

La educación integral en sexualidad va más allá de hablar de cómo prevenir el VIH o como evitar un embarazo. Es una educación que busca formar personas que sean respetuosas hacia los demás, personas que tienen las herramientas y la información necesarias para tomar las mejores decisiones posibles. Es una educación que en el futuro quizás logre que ya no sea normal que los hombres se manden mudar dejando a sus hijos a su suerte. Una educación que permita que las mujeres salgamos sin temor a las calles sin temor a que algún desubicado nos toque, nos agarre o nos grite obscenidades cuando estamos en camino al colegio o al trabajo. Es una educación para un Paraguay mejor.






Referencias
* Teniendo relaciones sexuales penetrativas, la chica dando sexo oral al chico, etc.
[3] Lista de participantes del Foro Mundial sobre la Educación: http://www.unesco.org/education/wef/en-conf/listpartwef.pdf
[5] Marco Rector Pedagógico para la Educación Integral de la Sexualidad
[6] “El Nuevo Marco Rector Pedagógico para la Educación Integral de la Sexualidad plasma la perspectiva de género como principio transversal a la política educativa paraguaya, es una expresión clara de las nuevas corrientes e ideologías relativistas cuya expresión se ven a nivel mundial. El MARCO RECTOR no hace sino reproducir abiertamente la denominada “ideología de género” de manera a imponerla en el sistema educativo paraguayo.”
[7] El Comité CEDAW (por sus siglas en inglés) es el órgano encargado de monitorear el cumplimiento de lo establecido en la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer ratificada por Paraguay por ley No. 1215/1986. Su protocolo facultativo fue ratificado por Ley No. 1683/2001, el cual permite que individuos comuniquen directamente al Comité violaciones del Estado Paraguayo a las obligaciones establecidas en la Convención.
[11] Creo que no hace falta que les recuerde que hubo un caso parecido hace unos años.
[12] En el ámbito internacional Paraguay ha sido observado en numerosas ocasiones por no proporcionar educación en sexualidad, por ejemplo: El Comité sobre los Derechos del Niño en sus observaciones finales del año 2001 (UN Doc CRC/C/15/Add.166 párrafos 41-42); El Comité CEDAW en sus observaciones finales del año 2005 (UN Doc A/60/38(SUPP) 2005 párrafos 56-57) y 2011 (UN Doc CEDAW/C/PRY/CO/6 2011 párrafos 26-27); El Comité de Derechos Económicos Sociales y Culturales en sus observaciones finales del año 2008 (UN Doc E/C.12/PRY/CO/3 2008 párrafo 32) y el Comité de Derechos Humanos en sus observaciones finales del año 2013 (UN Doc CCPR/C/PRY/CO/3 párrafo 13). Asimismo, el Paraguay se comprometió internacionalmente a brindar educación integral en sexualidad en numerosas ocasiones como: El Programa de Acción de la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo (1994); La Plataforma de Acción de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (1995); La Declaración Ministerial Prevenir con Educación (2008) y el reciente Consenso de Montevideo sobre Población y Desarrollo (2013), por citar algunos.

domingo, 2 de marzo de 2014

De embarazos y represas.

El 10 de febrero de este año se hizo pública una circular de la Entidad Nacional Yacyreta (EBY) en la cual se comunicaban los requerimientos para que las funcionarias comuniquen su embarazo a la entidad. La circular fue criticada por sindicalistas, feministas y el público en general. Sindicalistas argumentan que la resolución es humillante ya que “exige que se informe acerca de la última menstruación de las compañeras” (1). Mi intención es analizar un poco más a fondo lo que implica la resolución y también ponerla en el contexto más general de cómo se administran los entes públicos.


Intimidades.


El embarazo es una experiencia íntima, y la resolución de la EBY invade la intimidad de las mujeres sin ofrecer suficiente justificación. Si bien con el advenimiento de las redes sociales, la noticia de un embarazo es algo que se comparte más, no faltan ecografías y fotos de panzas redondas, el embarazo aún debe ser respetado y considerado como una experiencia íntima de la mujer y de la pareja.


La circular requiere la comunicación casi inmediata del embarazo: “Luego de las 48 horas de conocer el estado ecográfico”. No todos los embarazos resultan en un (o más) bebés. Se estima que entre el 10 y el 25% de los embarazos terminan en un aborto espontáneo o pérdida (2). Para una mujer que planificó y deseó ese embarazo, una pérdida puede tener consecuencias emocionales muy duras. Quizás Schmalko y su equipo jurídico no lo sepa, pero por esta razón muchas mujeres y sus parejas deciden esperar a que el embarazo avance al segundo trimestre para compartir la noticia. Y la explicación de esta costumbre parece razonable: La pérdida de un embarazo deseado puede ser muy dura, pero aún más dura puede ser la pérdida cuando todo el mundo pregunta: “Y cuando llega el bebé?”


Compartir una experiencia personal como lo es un embarazo debe ser una decisión de las mujeres, y exigir su comunicación “inmediata” sin justificar qué intereses son superiores a la intimidad de las mujeres sencillamente no tiene sentido. Además, la circular en ningún momento asegura la confidencialidad de la información. La comunicación del embarazo debe hacerse a la jefatura inmediata y al área de recursos humanos, quizás hasta deba hacerse por mesa de entrada. Y si hay algo que aprendí en Paraguay es que al presentar una nota en la mesa de entrada de las instituciones, la persona que la recibe lee la nota por completo y hasta a veces se cree con la potestad de opinar y emitir juicios sobre lo que se solicite o comunique. Como mínimo, cualquier requerimiento administrativo que implique ofrecer información que sea confidencial y perteneciente a la esfera íntima (3) debe ofrecer las mínimas garantías de que la información será tratada de manera confidencial.


Desproporción de la medida y tinte discriminatorio.



En la circular se requiere de lo siguiente para comunicar el embarazo:
- Análisis de sangre
- Estudio ecográfico
- Certificación del médico que especifique las semanas del embarazo, la última menstruación y la fecha estimada del parto.
Y el área de recursos humanos puede solicitar otros estudios que considere necesarios para “verificar la continuación del estado gestacional, la salud de la madre y del feto”


Aquí más que nada tengo dos preguntas:

1. ¿Por qué la EBY precisa de tanta información técnica con respecto al embarazo? 

Al ver que solicitan tantos estudios clínicos que respalden la existencia del embarazo cuando sólo debería bastar con un certificado médico, no hace mucho esfuerzo ni leer entre líneas para percibir que al parecer las mujeres son mentirosas cuando se trata de un embarazo. ¿Por qué no basta un certificado médico? ¿Por qué hay tanta sospecha? ¿Qué necesidad hay de controlar a las mujeres y “verificar” que siguen embarazadas? Claramente la circular de la EBY perpetúa el estereotipo de que las mujeres mienten, en especial cuando tiene que ver con la vida sexual. Si una denuncia que fue víctima de abuso sexual, primero la investigan a una luego al supuesto agresor. Si una dice que está embarazada, y lo respalda con un certificado médico, también nos exigen que presentemos una ecografía y un estudio de sangre. Ahí, ni nuestra palabra junto con la de un médico tienen valor. Y sobre este último punto, me pregunto, ¿será que alguien en Recursos Humanos de la EBY sabe leer una ecografía? ¿O un análisis de sangre?


2. ¿Piden tantos estudios y resultados en otros casos? 

Aquí me pregunto yo, si se exigen tantas documentaciones en otros casos. Cuando un funcionario de la EBY tiene dengue, ¿le piden un certificado médico y análisis de sangre completo? ¿Será que alguien de recursos humanos va a su casa para “verificar que sigue teniendo dengue” y de paso si usa mosquitero para evitar que mosquitos trasmitan el virus a alguien más? Si tuviera cáncer ¿Me van a pedir una copia de todo el bibliorato de estudios y análisis? Tener reglas y criterios diferenciados sólo con respecto al embarazo constituye discriminación indirecta contra las mujeres. Las mujeres son las únicas que se embarazan, ergo, son las únicas que deben andar cumpliendo con sus normas abusivas.


Y antes de que se extiendan las normas intrusivas a todo el personal les doy un último ejemplo: Si yo tuviera complicaciones asociadas con VIH, ¿me pedirán los resultados de mi estudio donde diga mi carga viral? Y este punto es importante, porque sabemos que aún existe estigma y discriminación hacia las personas con VIH. Si en algún certificado médico hay información sobre mi estado serológico, cómo me garantizan la confidencialidad de la información?(4)


De transparencia y garantías laborales.


Si bien creo que la violación a la intimidad y la desproporción de los requerimientos ya son suficientes para cuestionar la circular, es importante que veamos en qué contexto se presenta. En su defensa a la circular Schmalko alegó que querían evitar cometer errores en el futuro pues tuvieron “la experiencia que se han cometido errores en determinados casos donde embarazadas fueron desvinculadas y tiene que haber una protección especial, tanto en el Código del Trabajo como del reglamento interno”(5). No es noticia que con cada cambio de gobierno o incluso cambio de director se reorganicen las planillas laborales, uno salen y otros entran.


Y aquí me quedo con una interrogante más amplia: Será que las mujeres embarazadas entorpecen el jueguito de que quien llega contrata y despide a su antojo? Ellas, con justa razón, tienen garantías más amplias a consecuencia de la discriminación estructural que hay hacia las mujeres debido a sus funciones reproductivas… Pero y qué pasa con las otras personas que trabajan en la EBY?


No creo que sea mucho pedir que haya más transparencia en la contratación y gestión de nuestras entidades públicas. Pero bueno, quién soy yo para decirles cómo tienen que ordenar SU almacén… porque seamos sinceros, muchas de las personas que administran lo que nos pertenece a todas y todos, tienen delirios de que el país les pertenece y no necesitan rendir cuentas.







(2) Datos de la American Society for Reproductive Medicine, disponible aquí.
(3) El Código Penal en su artículo 143 nos ayuda a entender qué puede entenderse como perteneciente a la esfera íntima: “la esfera personal íntima de su vida y especialmente su vida familiar o sexual o su estado de salud”. Información relacionada con el embarazo se encuadra perfectamente con esta definición.
(4) La confidencialidad del estado serológico está garantizada en la ley 3940/09, art. 21.
(5)http://www.ultimahora.com/schmalko-asegura-que-pedido-fecha-menstrual-busca-proteger-funcionarias-embarazadas-n770265.html

sábado, 1 de marzo de 2014

De valores, sexualidad y niñas en Paraguay.


Luego de leer la nota publicada en la página del Diario Hoy titulada Rechazan propuesta de Salud y piden que lleguen vírgenes al matrimonio (enero 2014) que reportaba la pública oposición de Néstar Stark, presidenta de la Federación Pro Vida y Pro Familia (FEDAVIFA), al plan nacional de Salud Sexual y Reproductiva y disentir enérgicamente al terminar cada párrafo, decidí poner algunas de mis ideas por escrito.

Los “valores” promovidos por FEDAVIFA y Stark no son compartidos por la mayoría de los paraguayos y paraguayas, al menos no en la práctica cotidiana. Además, su “propuesta” está completamente divorciada de la realidad, los intereses y los proyectos de la mayoría de la población, ni qué decir de las y los jóvenes. Podría escribir mucho más sobre  lo que dijo Néstar, pero en honor a la brevedad solamente voy lidiar con el tema de las niñas.

Porque tengo que decirlo: ¿Esperar hasta el matrimonio?


FEDAVIFA aboga por que todas las personas se mantengan vírgenes hasta el matrimonio, pero este “valor” está lejos de ser una práctica cotidiana en nuestro país.  Puede que percibamos a Paraguay como un país conservador, pero estas percepciones o discursos no se traducen a la práctica: en nuestro país el 95% de las mujeres paraguayas [1] se inician sexualmente antes de casarse o unirse [2]. Cualquiera diría que la realidad está un poco lejos de lo que FEDAVIFA propone. Ya, sólo necesitaba aclarar eso antes de pasar al tema principal de esta opinión.

Las niñas, el sexo y el elefante en la habitación.


"Enseñarles a las niñas a usar anticonceptivos es convertirle en instrumento de placer", Néstar dixit. Primero que nada aclaremos una cosa, Néstar usa la palabra niña de manera engañosa. Cuando leemos la palabra niña, creo que lo normal es que nuestra mente nos muestre una imagen de una niña de 8 o 10 años jugando con sus muñecas. Y nos incomoda. Nos incomoda porque en nuestro imaginario ver a una niña de 8 años teniendo relaciones sexuales siendo abusada no es una linda imagen. El Plan de Salud Sexual y Reproductiva no es sobre “enseñar a las niñas a usar anticonceptivos,” es mucho más. Les invito a que le den una leída.

Volviendo al tema de las niñas… Lo terrible es que Néstar y la FEDAVIFA no sólo están en contra del Plan Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, también están en contra de la educación integral en sexualidad [3]; educación que sí, comenzaría temprano, pero con información necesaria y apropiada según la edad y la etapa de desarrollo de quien la recibe. Por dar un ejemplo, sería educación e información para mí, niña o niño sobre mi propio cuerpo, y, por sobre todo, que nadie tiene derecho a tocarme o hacerme cosas que no me gusten, aunque sea mamá, papá, alguien de mi familia o cercano a mí. Y este es el elefante en la habitación del que no se habla.

Néstar, la FEDAVIFA y la Federación de Asociación de Padres de Alumnos de Instituciones Educativas del Paraguay (FEDAPAR) [4] son de la postura que la familia tiene la absoluta potestad de educar y elegir la educación de sus niños y niñas en temas de sexualidad. Pero según los datos que tenemos 1 de cada 5 mujeres que fue forzada a tener sexo era menor de 15 años [5]. Si miramos con detalle, quiénes son los que agreden a las mujeres? El marido, la pareja, papá, padrastro, vecinos… los círculos más cercanos o como le decimos en Paraguay: La familia.

Lo que Néstar no nos cuenta es que, con anticonceptivos o no, las niñas ya son objeto de placer y de abuso. Objeto del abuso de las personas más cercanas a ellas, las personas que deberían cuidarlas y protegerlas. Néstar tampoco nos cuenta que en el año 2008 se registraron 538 nacimientos de niñas de entre 10 y 13 años [6]. Y estas son las niñas que se embarazaron, no toda relación sexual termina en embarazo… y no todo abuso implica coito. ¿Qué hacemos para protegerlas?

El Plan de Salud Sexual y Reproductiva contra el cual se posiciona la FEDAVIFA propone entre otras cosas:

- Orientación y atención amigable y de calidad a niñas y niños en aspectos de salud sexual y reproductiva (pág. 9).
- Implementación de estrategias que faciliten el acceso de adolescentes a servicios de salud sexual y reproductiva, en especial de los que están en situación de violencia (pág. 9)
- Implementación de una estrategia nacional de prevención del embarazo en adolescentes de 10 a 14 años incluyendo la prevención de la violencia sexual, atención oportuna de víctimas y acceso a la PAE (pastilla de anticoncepción de emergencia) (pág. 20)

Este último punto cubre el tema de anticoncepción, y mi pregunta para Néstar y para ustedes es: Si nos incomoda pensar que una niña sea abusada, ¿no nos incomodaría más que encima de ese abuso resulte embarazada? Con todas las consecuencias sociales, económicas, educativas y de salud que implica un embarazo.

Bueno, ya sabemos lo que Néstar piensa al respecto. Según 
ella "es preferible que una niña quede embarazada a que sea instruida para utilizar métodos anticonceptivos." Para Néstar y la FEDAVIFA educar en sexualidad y ofrecer servicios amigables, incluso anticonceptivos de emergencia para evitar un embarazo no son estrategias adecuadas cuando se trata de las niñas. No, mejor vamos a decirles a esas niñas que esperen hasta el matrimonio. (?)

Espero que este análisis sea un comienzo de tener debates más serios, medidos, y por sobre todo reales sobre sexualidad en Paraguay... no de cómo Néstar o la FEDAVIFA piensan que debería ser, sino como es y cómo nos gustaría que sea.





Referencias.

[1] Aclaro que se utiliza el término mujeres porque la encuesta en la que están basados estos números fueron entrevistadas solamente mujeres.
[2] Salud Sexual y Reproductiva de Adolescentes y Jóvenes, CEPEP 2011, pag. 22, disponible en: http://www.cepep.org.py/archivos/InformeADOLESCENTES.pdf
[3] Este es Marco Rector Pedagógico para la Educación Integral de la Sexualidad, disponible http://www.cdia.org.py/gfx/publicaciones/MARCO%20RECTOR%20PEDAG%C3%93GICO%20PARA%20LA%20EDUCACI%C3%93N%20INTEGRAL%20DE%20LA%20SEXUALIDAD.pdf
[5] Encuesta Nacional de Demografía y Salud Sexual y Reproductiva, 2008, pag. 324 disponible aqui: http://www.cepep.org.py/archivos/ENDSSR2008_2.pdf
[6] Coordinadora por los derechos de la infancia y la adolescencia, La infancia Cuenta Paraguay. Sistema de indicadores en niñez y adolescencia. Libro de datos, 2011 pág. 26.