En el año 2011 el
Ministerio de Educación y Cultura suspendió el proceso que buscaba implementar
la educación integral en sexualidad en el sistema educativo formal nacional.
Una de las objeciones más fuertes de los grupos que se oponían a esta política
era la supuesta “ideología de género.” En este análisis mi intención es,
primero que nada, explicar qué es el género y en qué consiste la perspectiva de
género (mal llamada ideología por dichos grupos) y por qué es importante que la
incluyamos en la educación integral en sexualidad. Por último, ofrezco una
reflexión de cuán importante es la educación con perspectiva de género para
prevenir situaciones como la que ocurrió hace un par de semanas, en la que una
joven se quitó la vida luego de que fotos íntimas suyas fueron hechas
públicas.
La objeción de la ideología de género.
Una de las objeciones
a la propuesta de educación integral en sexualidad del Marco Rector Pedagógico
para la Educación Integral de la Sexualidad era la supuesta “ideología de género”
[1] argumento que hasta fue repetido por la senadora Blanca Ovelar [2]. Es
vergonzoso que Ovelar, repita como senadora algo que como educadora sabe que no
es cierto. Ya en el año 2000 Blanca Ovelar participó del Foro Mundial sobre la
Educación, donde representó a nuestro país como Vice-ministra de Educación [3].
En este Foro, Paraguay se comprometió a eliminar la discriminación y
disparidades basadas en género [4], detalle que Ovelar quizás convenientemente
olvida.
Queda demás aclarar
que no hay ninguna mención de esta supuesta ideología de género en el Marco
Rector, sí hay una mención de que la educación integral en sexualidad debe
tener una perspectiva de género [5].
Es esta perspectiva de género la que molesta a los grupos que objetan a la
educación integral en sexualidad [6].
Perspectiva de género.
Para poder mirar el
mundo desde la perspectiva de género es importante que primero entendamos la
diferencia entre sexo y género. Creo que una de las explicaciones más sencillas
la ofrece el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer [7]
y aquí está:
“El término
"sexo" se refiere (...) a las diferencias biológicas entre el hombre
y la mujer. El término "género" se refiere a las identidades, las
funciones y los atributos construidos socialmente de la mujer y el hombre y al
significado social y cultural que la sociedad atribuye a esas diferencias
biológicas, lo que da lugar a relaciones jerárquicas entre hombres y mujeres y
a la distribución de facultades y derechos en favor del hombre y en detrimento
de la mujer”
Y aquí permitanme dar
un ejemplo:
Situación 1:Una joven, tiene un novio pero tiene también una relación con otro muchacho.
Situación 2:Un joven, tiene novia pero tiene también una relación con otra muchacha.
Y en Paraguay sabemos
cuál es la reacción (en general) con respecto a esta situación. La joven de la
primera situación será calificada de bandida
y juzgada negativamente, y no faltarán personas que hasta justificarían al
novio si la mata a golpes, total “ella se lo buscó.” El joven de la segunda
situación en cambio es calificado de “hombre,” tener más de una mujer no sólo
no atrae juicios negativos para él sino que lo hacen un héroe entre sus
amigotes. Él es un winner.
Estas son
construcciones de género. Cultural y socialmente aceptamos que unas reglas se
aplican para las mujeres y otras para los varones, en muchos ámbitos no
solamente en el ámbito sexual. Si un papá lleva a sus hijos al doctor, es un
padre excepcional; una mujer hace lo mismo, está cumpliendo con su rol.
¿Cómo construimos el
género? ¿Cómo construimos estos dobles estándares? Todos los días y con
pequeñas prácticas. Como cuando al ver a un varoncito le decimos tiernamente:
“¡Cuando seas grande vas a tener muchas novias!” o en la adolescencia cuando
papá o mamá encuentra las pastillas anticonceptivas de la “niña” (tiene 16) y le
castigan, pero al hombrecito (también de 16) le regalan una caja de condones.
Pero no hace falta
que crean mis ejemplos, hay suficiente evidencia que en nuestro país estas
ideas persisten. Por ejemplo, un informe sobre valores y actitudes de adolescentes
en Atyra y Coronel Bogado realizado en el 2004 afirma:
La idea es que, si un varón tiene relaciones sexuales con varias mujeres, entonces está demostrada su masculinidad y su capacidad sexual. Es un “hombre deseable” [8]
Las construcciones de
género también hacen que culpemos a las mujeres cuando son víctimas de
violencia. Esto se puede verificar en la sección de comentarios de cualquier
diario digital en Paraguay. Y como las construcciones son culturales, nuestros
adolescentes tampoco están exentos:
Algunos varones pensaban que porque la chica tiene amigos y viste sexy es culpable del abuso si es que lo sufre [9]
Que la educación
tenga perspectiva de género quiere decir que al educar, vamos a tener en cuenta
estas construcciones sociales y culturales, y cómo afectan tanto a mujeres como
a varones. Las consecuencias negativas de estas construcciones de género son
visibles en el día a día: Como mujeres, si sufrimos violencia no nos creen o
terminan culpándonos a nosotras. Si una mujer se embaraza, es su culpa porque
no “se cuidó,” y el abandono de hijos e hijas es algo normal en Paraguay. La
paternidad irresponsable es tan endémica que ya ni nos sorprende.
Una educación con
perspectiva de género tiene en cuenta estas construcciones y busca educar para
de-construirlas, para lograr una sociedad en que no se discrimine ni a mujeres
ni a varones en base a estas percepciones e ideas.
Fotos íntimas y la educación integral en sexualidad.
Ayer salió a luz el
caso de una joven de 15 años que se suicidó luego de que fotos íntimas suyas
fueron distribuidas de celular en celular hasta que llegaron a su familia. Ella
no aguantó el escarnio público, su madre incluso se descompensó al ver las
fotos. Ella tenía sólo 15 años. [10]
Las construcciones de
género tienen todo que ver con este caso. Pensemos por un momento si la foto de
una chica y un chico teniendo intimidad* se hace pública ¿Cómo los juzgamos?
El chico probablemente
sea considerado deseable, macho, winner. Quizás hasta sea felicitado por
sus pares. Quizás, cada día al llegar al colegio llegue con aires de ganador,
orgulloso de su hazaña. En su familia, no faltará el papá que le felicite “por
probar su hombría.” En el peor de los casos lo regañan y le privan de algún
beneficio por un tiempo.
La chica
probablemente sea tachada de bandida,
de puta, de fácil. Se murmura a sus espaldas. Si es Miss Expo hasta quizás
intenten sacarle el título [11]. Además le culpamos por haberse dejado
fotografiar. Pocos recordarán a la persona que está en la foto con ella, pero
de ella nadie se olvida. En su familia puede que le comprendan, pero puede que
no. Puede que sea culpada de traer vergüenza y deshonor al nombre familiar.
Lastimosamente, no es
nuevo que jovencitas se quiten la vida luego de que sus fotos íntimas se hagan
públicas. Sucedió en varios países y ahora sucede en Paraguay. Y tenemos una
responsabilidad colectiva al respecto. Esta joven de 15 años se suicidó, porque
no aguantó el escarnio, no aguantó la vergüenza. La forma en que juzgamos a las
niñas, a las adolescentes y a las mujeres, las expectativas de pureza y
virginidad que tenemos para ellas (y no para los varones) desencadena en
sucesos como este. Y tenemos que hacernos responsables.
¿Qué tiene que ver la
educación integral en sexualidad en esta ecuación? Si tan sólo hubiéramos
cumplido con nuestros compromisos internacionales de proveer educación integral
en sexualidad [12] quizás le pudiéramos haber dado herramientas a ella, para
que supiera que existen riesgos al dejarse sacar fotos íntimas… Pero más que
nada, con una educación integral en sexualidad con perspectiva de género
hubiéramos podido educar a chicos y chicas, a esos chicos y chicas que
compartieron sus fotos, que:
Está mal, que yo como novio difunda y comparta con mis amigotes las fotos que me saqué con mi novia en la intimidad si ella no está de acuerdo.
Está mal, que yo que recibo una foto íntima o un video la comparta con todo el mundo.
Mis acciones tienen consecuencias en las demás personas, y al difundir fotos íntimas ajenas puedo causar mucho daño emocional. Tanto daño emocional que puede llevar a una persona a sufrir depresión, e incluso llegar al punto de sacarse la vida.
Mirar las cosas con
perspectiva de género nos hubiera hecho pensar, que quien debe ser juzgada no
es la chica que está en la foto, sino las personas que violaron su confianza.
La educación integral
en sexualidad va más allá de hablar de cómo prevenir el VIH o como evitar un
embarazo. Es una educación que busca formar personas que sean respetuosas hacia
los demás, personas que tienen las herramientas y la información necesarias
para tomar las mejores decisiones posibles. Es una educación que en el futuro
quizás logre que ya no sea normal que los hombres se manden mudar dejando a sus
hijos a su suerte. Una educación que permita que las mujeres salgamos sin temor
a las calles sin temor a que algún desubicado nos toque, nos agarre o nos grite
obscenidades cuando estamos en camino al colegio o al trabajo. Es una educación
para un Paraguay mejor.
Referencias
* Teniendo relaciones sexuales penetrativas, la chica dando sexo oral al chico, etc.
[1] Aquí algunos
ejemplos de estos argumentos: http://www.decisiones.org.py/images/17_art_imagen2_Los_cristianos_y_la_educacion_sexual.pdf; http://www.abc.com.py/nacionales/monsenor-critica-la-ensenanza-de-la-ideologia-de-genero-en-el-marco-rector-340717.html,
[2] Declaraciones de
Blanca Ovelar: http://www.abc.com.py/edicion-impresa/sociales/el-marco-rector-no-correra-tiene-un-problema-de-ideologia-de-genero-642577.html
[3] Lista de
participantes del Foro Mundial sobre la Educación: http://www.unesco.org/education/wef/en-conf/listpartwef.pdf
[5] Marco Rector Pedagógico
para la Educación Integral de la Sexualidad
http://www.cdia.org.py/gfx/publicaciones/MARCO%20RECTOR%20PEDAG%C3%93GICO%20PARA%20LA%20EDUCACI%C3%93N%20INTEGRAL%20DE%20LA%20SEXUALIDAD.pdf ver
por ej. páginas 19 y 20.
[6] “El Nuevo Marco
Rector Pedagógico para la Educación Integral de la Sexualidad plasma la
perspectiva de género como principio transversal a la política educativa
paraguaya, es una expresión clara de las nuevas corrientes e ideologías
relativistas cuya expresión se ven a nivel mundial. El MARCO RECTOR no hace
sino reproducir abiertamente la denominada “ideología de género” de manera a
imponerla en el sistema educativo paraguayo.”
[7] El Comité CEDAW (por
sus siglas en inglés) es el órgano encargado de monitorear el cumplimiento de
lo establecido en la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de
Discriminación contra la Mujer ratificada por Paraguay por ley No. 1215/1986.
Su protocolo facultativo fue ratificado por Ley No. 1683/2001, el cual permite
que individuos comuniquen directamente al Comité violaciones del Estado
Paraguayo a las obligaciones establecidas en la Convención.
[10] http://www.abc.com.py/edicion-impresa/judiciales-y-policiales/victima-de-bullying-una-adolescente-tomo-drastica-e-irreversible-decision-1220472.html ; http://www.hoy.com.py/nacionales/menor-de-15-se-suicido-por-publicacion-de-fotos-intimas
[11] Creo que no hace
falta que les recuerde que hubo un caso parecido hace unos años.
[12] En el ámbito
internacional Paraguay ha sido observado en numerosas ocasiones por no
proporcionar educación en sexualidad, por ejemplo: El Comité sobre los Derechos
del Niño en sus observaciones finales del año 2001 (UN Doc CRC/C/15/Add.166 párrafos
41-42); El Comité CEDAW en sus observaciones finales del año 2005 (UN Doc
A/60/38(SUPP) 2005 párrafos 56-57) y 2011 (UN Doc CEDAW/C/PRY/CO/6 2011 párrafos
26-27); El Comité de Derechos Económicos Sociales y Culturales en sus
observaciones finales del año 2008 (UN Doc E/C.12/PRY/CO/3 2008 párrafo 32) y
el Comité de Derechos Humanos en sus observaciones finales del año 2013 (UN Doc
CCPR/C/PRY/CO/3 párrafo 13). Asimismo, el Paraguay se comprometió
internacionalmente a brindar educación integral en sexualidad en numerosas
ocasiones como: El Programa de Acción de la Conferencia Internacional de
Población y Desarrollo (1994); La Plataforma de Acción de la Cuarta Conferencia
Mundial sobre la Mujer (1995); La Declaración Ministerial Prevenir con
Educación (2008) y el reciente Consenso de Montevideo sobre Población y
Desarrollo (2013), por citar algunos.
